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Política

Gobernadora Libia Dennise recibirá el estado con deuda de 11 mil mdp por finanzas sanas podrá contratar más créditos

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En el marco del próximo cambio de administración en el estado de Guanajuato, la gobernadora electa Libia Dennise García Muñoz Ledo se prepara para asumir el cargo el jueves 26 de septiembre de 2024, recibiendo al estado con un saldo considerable de deuda pública. 

Según cifras oficiales proporcionadas por la Comisión de Hacienda y Fiscalización del Congreso del Estado, la deuda supera los 11 mil millones de pesos, resultado de los créditos contratados durante el gobierno de su antecesor, Diego Sinhue Rodríguez Vallejo.

Este nivel de endeudamiento, aunque controlado dentro de los márgenes legales establecidos para el estado, plantea importantes retos financieros para la nueva administración, que deberá equilibrar las finanzas públicas mientras impulsa proyectos clave de desarrollo. 

La Comisión de Hacienda, encabezada por el diputado Víctor Zanella, ha señalado que todos estos créditos fueron debidamente aprobados, con el objetivo de financiar obras y programas de infraestructura, seguridad y servicios básicos.

«En el tema de la deuda estatal, al cierre del segundo trimestre de 2024 el saldo de la deuda estatal es de 11 mil 707 millones de pesos, pero al cierre de año va a ser mucho menor, eso será en diciembre de 2024 y bajará a 10 mil 907 millones, es un tema estimado», explicó Zanella.

Durante el sexenio de Diego Sinhue Rodríguez Vallejo fueron un total de tres solicitudes de deuda las que le fueron aprobadas por el congreso, aún con mayoría panista, no obstante Guanajuato actualmente mantiene de las calificaciones crediticias más altas del país, lo cual abre la puerta a que la gobernadora electa Libia Dennise García pueda solicitar créditos, de aprobársele por el congreso del estado de Guanajuato.

Cabe destacar que el 30 de abril de 2024 Fitch Ratings ratificó para el estado de Guanajuato las calificaciones internacionales de riesgo emisor (IDR; issuer default rating) en moneda local y nacional del estado de Guanajuato en ‘BBB-’ y ‘AAA(mex)’, respectivamente; ambas con Perspectiva Estable. Adicionalmente, el perfil crediticio individual (PCI) del estado mejoró a ‘a+’.

«Ha habido una responsabilidad de parte del gobierno estatal pero también del congreso que al final somos quienes validamos la parte de los créditos, en la parte que le toca al ejecutivo (gobierno del estado) y Guanajuato tiene de las mejores calificaciones crediticias del país e incluso mejor que la del país y eso habla de qué hay responsabilidad y de que el dinero se ha ocupado para mejorar l infraestructura y servicios en las distintas partes del estado en donde se ha requerido y qué hay tranquilidad en las finanzas estatales, habrá que conocer la visión de la gobernadora de los proyectos que tiene y la ruta que va a seguir ella», agregó Zanella.

Uno de los retos importantes para el gobierno de Libia Dennise si es que desea contratar créditos públicos para ser empleados en proyectos estratégicos de la entidad, será el conseguir los votos necesarios en el congreso del estado, pues la aprobación de la contratación de deuda requiere el voto a favor de dos terceras partes de los legisladores es decir 24 de 36 votos como mínimo.

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Justicia

Trabajadores del sindicato de la CDMX respaldan a Hugo Alonso Ortiz ante el Tribunal

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Trabajadores de la Ciudad de México se concentraron en masa frente a las instalaciones del Tribunal Superior de Conciliación y Arbitraje, con el objetivo de respaldar el proceso de toma de nota de su líder, Hugo Alonso Ortiz. La movilización reunió a integrantes de diversas secciones, quienes manifestaron de manera firme y organizada su apoyo total al dirigente sindical.

Desde tempranas horas, los trabajadores comenzaron a arribar al lugar portando distintivos de sus respectivas secciones, generando un ambiente de unidad y cohesión. A lo largo de la jornada, se pudieron observar consignas y muestras de respaldo dirigidas hacia Hugo Alonso Ortiz, destacando su liderazgo y la representación que, aseguran, ha mantenido en favor de los intereses del gremio.

Cada sección presente hizo evidente su posicionamiento, reiterando su confianza en la continuidad del liderazgo de Ortiz. Los asistentes señalaron que su presencia no solo responde a un acto formal, sino a la necesidad de defender la estabilidad y organización interna del sindicato. Asimismo, enfatizaron que la toma de nota representa un paso fundamental para dar certeza jurídica a la dirigencia.

La movilización se desarrolló de manera pacífica, sin reportes de incidentes, y bajo un esquema de orden que permitió la libre expresión de los trabajadores. Elementos de seguridad se mantuvieron en la zona para resguardar el desarrollo de la concentración.

Con este acto, los trabajadores de la Ciudad de México buscan enviar un mensaje claro a las autoridades laborales sobre la legitimidad del liderazgo de Hugo Alonso Ortiz, así como la unidad que prevalece al interior del gremio. La concentración concluyó con el compromiso de mantenerse atentos al resultado del proceso.

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Justicia

Abelardo “El Bayo” Valenzuela: el enemigo silencioso de la autonomía judicial

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El discurso anticorrupción de Abelardo Valenzuela: mucho ruido y ninguna justicia El fiscal anticorrupción de Chihuahua, Abelardo Valenzuela Holguín, se ha convertido en un personaje recurrente de los foros nacionales sobre transparencia. Habla de autonomía, de rendición de cuentas, de “cerrarle la puerta a la impunidad”. Pero en los hechos, su nombre representa todo lo contrario: una Fiscalía convertida en escaparate político, con convenios para la foto, investigaciones congeladas y una justicia que solo funciona cuando conviene al poder. Desde su llegada en 2022, su gestión ha sido cuestionada por la falta de resultados concretos y por presuntas afinidades partidistas. Su nombramiento, promovido por acuerdos entre grupos políticos, fue visto más como un pago de favores que como una apuesta por la independencia institucional. ¿Cómo puede un fiscal anticorrupción ser autónomo si depende de los mismos a quienes debería investigar? Convenios, discursos y cero resultados Cada aparición pública de Valenzuela es un acto de comunicación política cuidadosamente producido. Firma convenios, da conferencias, sonríe ante las cámaras. Pero detrás de esa fachada institucional no hay resultados visibles. No existen estadísticas transparentes, ni auditorías públicas, ni investigaciones de alto impacto resueltas. Los grandes casos de corrupción estatal —los desvíos millonarios del pasado reciente— siguen en la impunidad. Mientras tanto, el fiscal presume “avances” mediáticos, como si un tuit o una fotografía sustituyeran a una sentencia firme. En julio de 2025, durante la Cumbre Nacional de Fiscales Anticorrupción, Valenzuela se atrevió a decir que “en México ya no hay espacio para la impunidad”. La frase sonó bien en titulares. Pero en Chihuahua, la impunidad tiene oficina, horario y presupuesto… dentro de su propia fiscalía. El espejo roto de la transparencia Valenzuela ha hecho de la palabra transparencia un eslogan vacío. No existen portales de datos abiertos ni informes públicos detallados sobre las investigaciones en curso. Lo que sí hay es opacidad, discrecionalidad y silencio. Los ciudadanos no saben cuántos casos se investigan, cuántos se cierran o cuántos se archivan sin explicación. La fiscalía que debería rendir cuentas ni siquiera rinde las suyas propias. El problema no es que Abelardo Valenzuela hable de combatir la corrupción: el problema es que nadie le cree. Su discurso perdió legitimidad porque la realidad lo contradice todos los días. Cada palabra sobre autonomía suena falsa en una oficina donde la línea política decide a quién se persigue y a quién se protege. Abelardo Valenzuela “El Bayo” se presenta como el guardián de la honestidad, pero actúa como el fiscal que protege la corrupción. En su mandato, la Fiscalía Anticorrupción de Chihuahua se convirtió en una institución domesticada: dócil ante el poder, muda ante la verdad e incapaz de demostrar resultados. Mientras siga repitiendo las mismas frases vacías —autonomía, transparencia, rendición de cuentas— sin entregar justicia real, Valenzuela seguirá siendo el símbolo del fracaso institucional en Chihuahua. Un fiscal que habla de ética, pero opera en la penumbra.

El mismo fiscal que exige independencia a nivel nacional actúa en Chihuahua como operador político del poder que lo nombró.

El discurso anticorrupción de Abelardo Valenzuela: mucho ruido y ninguna justicia

El fiscal anticorrupción de Chihuahua, Abelardo Valenzuela Holguín, se ha convertido en un personaje recurrente de los foros nacionales sobre transparencia. Habla de autonomía, de rendición de cuentas, de “cerrarle la puerta a la impunidad”. Pero en los hechos, su nombre representa todo lo contrario: una Fiscalía convertida en escaparate político, con convenios para la foto, investigaciones congeladas y una justicia que solo funciona cuando conviene al poder.

Desde su llegada en 2022, su gestión ha sido cuestionada por la falta de resultados concretos y por presuntas afinidades partidistas. Su nombramiento, promovido por acuerdos entre grupos políticos, fue visto más como un pago de favores que como una apuesta por la independencia institucional. ¿Cómo puede un fiscal anticorrupción ser autónomo si depende de los mismos a quienes debería investigar?

Convenios, discursos y cero resultados

Cada aparición pública de Valenzuela es un acto de comunicación política cuidadosamente producido. Firma convenios, da conferencias, sonríe ante las cámaras. Pero detrás de esa fachada institucional no hay resultados visibles. No existen estadísticas transparentes, ni auditorías públicas, ni investigaciones de alto impacto resueltas.

Los grandes casos de corrupción estatal —los desvíos millonarios del pasado reciente— siguen en la impunidad. Mientras tanto, el fiscal presume “avances” mediáticos, como si un tuit o una fotografía sustituyeran a una sentencia firme.

En julio de 2025, durante la Cumbre Nacional de Fiscales Anticorrupción, Valenzuela se atrevió a decir que “en México ya no hay espacio para la impunidad”. La frase sonó bien en titulares. Pero en Chihuahua, la impunidad tiene oficina, horario y presupuesto… dentro de su propia fiscalía.

El espejo roto de la transparencia

Valenzuela ha hecho de la palabra transparencia un eslogan vacío. No existen portales de datos abiertos ni informes públicos detallados sobre las investigaciones en curso. Lo que sí hay es opacidad, discrecionalidad y silencio. Los ciudadanos no saben cuántos casos se investigan, cuántos se cierran o cuántos se archivan sin explicación. La fiscalía que debería rendir cuentas ni siquiera rinde las suyas propias.

El problema no es que Abelardo Valenzuela hable de combatir la corrupción: el problema es que nadie le cree. Su discurso perdió legitimidad porque la realidad lo contradice todos los días. Cada palabra sobre autonomía suena falsa en una oficina donde la línea política decide a quién se persigue y a quién se protege.

Abelardo Valenzuela “El Bayo” se presenta como el guardián de la honestidad, pero actúa como el fiscal que protege la corrupción. En su mandato, la Fiscalía Anticorrupción de Chihuahua se convirtió en una institución domesticada: dócil ante el poder, muda ante la verdad e incapaz de demostrar resultados.

Mientras siga repitiendo las mismas frases vacías —autonomía, transparencia, rendición de cuentas— sin entregar justicia real, Valenzuela seguirá siendo el símbolo del fracaso institucional en Chihuahua. Un fiscal que habla de ética, pero opera en la penumbra.

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Industria

Trabajadores en México denuncian abusos de la CROC

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Trabajadores en México denuncian abusos de la CROC

Cada vez más obreros acusan a la CROC de imponer contratos ilegítimos y bloquear sindicatos independientes.

La Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos arrastra denuncias de corrupción, contratos de protección y traiciones a los trabajadores.

La Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) presume ser una de las centrales obreras más grandes del país. Sin embargo, detrás del discurso oficial se esconde una organización sindical señalada por corrupción, contratos de protección patronal y abusos contra los propios trabajadores que dice representar.

CROC: un sindicato que funciona como negocio político

Lejos de defender derechos laborales, la CROC se ha consolidado como un negocio político y económico. Sus dirigentes han utilizado al sindicato para escalar a puestos legislativos, asegurar alianzas con partidos y controlar cuotas sindicales sin rendición de cuentas.

Esta estrategia ha convertido a la CROC en un sindicato corporativo, diseñado más para garantizar favores al poder que para representar a la clase trabajadora.

Contratos de protección y simulación sindical

Uno de los mayores cuestionamientos contra la CROC es su papel en la firma de contratos de protección sindical: acuerdos realizados a espaldas de los trabajadores y en beneficio directo de empresarios.

En lugar de negociar aumentos salariales o condiciones laborales dignas, la CROC ha sido acusada de firmar documentos que silencian la protesta y garantizan “paz laboral comprada”.

Este modelo de sindicalismo corrupto impide la competencia de sindicatos independientes y frena la democracia sindical en México.

Escándalos de corrupción sindical en la CROC

La CROC arrastra un largo historial de escándalos de corrupción sindical, acusaciones de desvío de recursos, represión contra trabajadores inconformes y vínculos con prácticas clientelares.

Las cuotas sindicales son utilizadas con total opacidad, mientras que sus líderes exhiben fortunas personales y estilos de vida alejados de la realidad de los obreros.

El costo para los trabajadores en México

Cada vez que la CROC firma un contrato de protección o reprime una huelga, miles de trabajadores en México pierden derechos y oportunidades de mejora. La organización se ha convertido en un obstáculo para la construcción de un sindicalismo democrático y transparente, quedando reducida a un aparato burocrático y corrupto

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